Durante las últimas décadas, los Sistemas Nacionales de Innovación (SNI) han proporcionado uno de los marcos conceptuales más influyentes para comprender cómo se genera, difunde y utiliza el conocimiento en las economías modernas. Los trabajos pioneros de Freeman (1987), Lundvall (1992) y Nelson (1993) demostraron que la innovación no depende exclusivamente de las capacidades de las empresas o de los centros de investigación, sino de las interacciones que se establecen entre múltiples actores dentro de un sistema institucional determinado. En este contexto, la capacidad de coordinación, aprendizaje colectivo y generación de confianza se convierte en un factor tan importante como la inversión en investigación y desarrollo.
En el ámbito español e iberoamericano, Fernández de Lucio y Castro (1995; 2003) contribuyeron significativamente a enriquecer esta perspectiva al destacar el papel de las estructuras de interfaz y de las relaciones entre universidades, empresas y administraciones públicas como elementos fundamentales para fortalecer los ecosistemas de innovación. Desde esta visión, la gobernanza no constituye un elemento accesorio, sino una condición indispensable para el funcionamiento eficiente de los sistemas de ciencia, tecnología e innovación (CTI).
Sin embargo, los desafíos contemporáneos plantean exigencias que trascienden los enfoques tradicionales de gobernanza. Problemas complejos como el cambio climático, las pandemias, la transición energética, la digitalización de la economía o el envejecimiento de la población requieren respuestas sistémicas que movilicen simultáneamente capacidades científicas, tecnológicas, empresariales, institucionales y ciudadanas. En este contexto emerge la Gobernanza 5.0, entendida como un modelo avanzado de coordinación y toma de decisiones que integra participación multiactor, inteligencia colectiva, tecnologías digitales, inteligencia artificial y orientación específica hacia la generación de valor público y bienestar social.
La Gobernanza 5.0 puede interpretarse como una evolución natural de los enfoques desarrollados por los Sistemas Nacionales de Innovación y por los modelos de la Triple, Cuádruple y Quíntuple Hélice. Mientras la Triple Hélice destacó la interacción entre universidad, empresa y gobierno (Etzkowitz & Leydesdorff, 2000), los enfoques posteriores incorporan a la sociedad civil y al medio ambiente como componentes esenciales de los procesos de innovación (Carayannis & Campbell, 2009). La Gobernanza 5.0 profundiza esta evolución al reconocer que los ciudadanos, usuarios finales y comunidades territoriales no deben ser considerados únicamente beneficiarios de las políticas públicas, sino también coproductores de conocimiento y participantes activos en la definición de prioridades científicas y tecnológicas.
Esta transformación resulta especialmente relevante en el contexto del denominado giro normativo de las políticas de ciencia, tecnología e innovación. Frente a las políticas tradicionales orientadas principalmente al crecimiento económico y la competitividad, los nuevos enfoques promueven una mayor direccionalidad de los procesos de innovación hacia la resolución de retos sociales específicos. En este sentido, la innovación orientada a misiones propuesta por Mazzucato (2018) representa uno de los ejemplos más influyentes de esta nueva generación de políticas públicas, al movilizar recursos y capacidades en torno a objetivos claramente definidos y socialmente relevantes.
Desde esta perspectiva, la Gobernanza 5.0 implica avanzar hacia mecanismos más abiertos y participativos para la definición de agendas de investigación, la asignación de recursos y la evaluación de resultados. La legitimidad de las políticas de CTI dependerá cada vez más de su capacidad para integrar diferentes tipos de conocimiento —científico, empresarial, territorial y ciudadano— dentro de procesos deliberativos transparentes y colaborativos. La innovación deja así de ser concebida exclusivamente como un proceso tecnológico para convertirse también en un proceso democrático.
Esta reflexión adquiere una dimensión particularmente significativa en el ámbito territorial. Las Estrategias de Especialización Inteligente (S3), impulsadas por la Unión Europea durante la última década, constituyen uno de los ejemplos más avanzados de Gobernanza 5.0 aplicados al desarrollo regional. A través del Proceso de Descubrimiento Emprendedor, las S3 promueven la participación conjunta de empresas, universidades, administraciones públicas y sociedad civil en la identificación de oportunidades de transformación económica y social. De este modo, la gobernanza deja de ser una actividad exclusivamente institucional para convertirse en un ejercicio continuo de inteligencia colectiva territorial.
Por otra parte, la creciente incorporación de la inteligencia artificial en los sistemas de CTI abre nuevas oportunidades para mejorar la capacidad de análisis, anticipación y evaluación de políticas. No obstante, también plantea desafíos significativos relacionados con la transparencia, la rendición de cuentas, los sistemas algorítmicos y la concentración del poder decisional. La Gobernanza 5.0 debe garantizar que estas tecnologías se utilicen bajo principios de innovación responsable, supervisión democrática y protección de los derechos fundamentales, evitando que la eficiencia tecnológica sustituya la deliberación pública.
En este contexto, la evolución de los sistemas de ciencia, tecnología e innovación refleja una transformación más profunda que la simple incorporación de nuevos actores o herramientas tecnológicas. Lo que está cambiando es la propia concepción de cómo se definen las prioridades colectivas, cómo se asignan los recursos para la investigación y la innovación y cómo se construye legitimidad en torno a las decisiones que orientan el futuro de nuestras sociedades.
A su vez, la capacidad para generar conocimiento científico y tecnológico continúa siendo un elemento fundamental para el desarrollo de las sociedades contemporáneas. Sin embargo, los desafíos asociados al cambio climático, la transición energética, la salud global, la transformación digital o las crecientes desigualdades sociales ponen de manifiesto que la producción de conocimiento, por sí sola, no garantiza la generación de valor público. El verdadero desafío consiste en desarrollar marcos de gobernanza capaces de articular perspectivas científicas, empresariales, institucionales y ciudadanas, favoreciendo procesos de decisión más abiertos, transparentes y participativos que permitan transformar el conocimiento en soluciones socialmente relevantes y ampliamente compartidas.
Desde esta perspectiva, la valorización social del conocimiento adquiere una importancia estratégica. Más allá de su generación y transferencia, el conocimiento debe contribuir efectivamente a mejorar la calidad de vida de las personas, fortalecer la sostenibilidad de los territorios y ampliar las capacidades de respuesta de la sociedad frente a retos complejos. La ciencia, la tecnología y la innovación encuentran así su máxima legitimidad cuando son capaces de generar impactos positivos que trascienden los indicadores tradicionales de productividad o competitividad y se traducen en bienestar colectivo, cohesión social y desarrollo sostenible.
La Gobernanza 5.0 emerge precisamente como una respuesta a esta necesidad de fortalecer la capacidad colectiva para orientar, articular y promover la valorización social del conocimiento en función de los grandes desafíos de nuestro tiempo. Su principal aportación no radica únicamente en la incorporación de nuevas tecnologías digitales o sistemas de inteligencia artificial, sino en la construcción de mecanismos institucionales que favorecen una participación más amplia de los distintos actores sociales en la definición de prioridades, la asignación de recursos y la evaluación de los resultados de la investigación y la innovación.
En este contexto, la calidad de la gobernanza se convierte en un factor determinante para la eficacia y legitimidad de los sistemas de ciencia, tecnología e innovación. La capacidad para generar confianza, promover el aprendizaje colectivo y construir visiones compartidas será cada vez más relevante para afrontar procesos de transformación complejos e inciertos. Más que una nueva herramienta de gestión, la Gobernanza 5.0 representa una evolución en la forma de entender la relación entre conocimiento, sociedad y desarrollo, situando la creación de valor público, la participación de los actores y la orientación hacia misiones compartidas como elementos centrales de las estrategias de innovación del siglo XXI.
La competitividad, resiliencia y sostenibilidad de los territorios dependerán cada vez más de su capacidad para movilizar conocimiento, articular capacidades colectivas y transformar la innovación en valor público y bienestar compartido. En este escenario, la Gobernanza 5.0 ofrece un marco para avanzar hacia sistemas de ciencia, tecnología e innovación más abiertos, inclusivos y orientados a generar valor público, fortaleciendo la capacidad de las sociedades para afrontar los desafíos del siglo XXI.
Referencias:
Carayannis, E. G., & Campbell, D. F. J. (2009). 'Mode 3' and 'Quadruple Helix': Toward a 21st century fractal innovation ecosystem. International Journal of Technology Management, 46(3-4), 201-234. https://doi.org/10.1504/IJTM.2009.023374
Castro, E., & Fernández de Lucio, I. (1995). La nueva política de articulación del sistema de innovación en España. En Anales del VI Seminario Latinoamericano de Gestión Tecnológica, ALTEC (pp. 115-134). ALTEC.
Etzkowitz, H., & Leydesdorff, L. (2000). The dynamics of innovation: From National Systems and "Mode 2" to a Triple Helix of university–industry–government relations. Research Policy, 29(2), 109-123. https://doi.org/10.1016/S0048-7333(99)00055-4
Fernández de Lucio, I., Castro Martínez, E., Conesa Cegarra, F., & Gutiérrez Gracia, A. (2000). Las relaciones universidad-empresa: entre la transferencia de resultados y el aprendizaje regional. Revista Espacios, 21(2). http://www.revistaespacios.com/a00v21n02/
Freeman, C. (1987). Technology policy and economic performance: Lessons from Japan. Pinter Publishers.
Lundvall, B.-Å. (Ed.). (1992). National systems of innovation: Towards a theory of innovation and interactive learning. Pinter Publishers.
Mazzucato, M. (2018). Mission-oriented research & innovation in the European Union: A problem-solving approach to fuel innovation-led growth. European Commission, Directorate-General for Research and Innovation. https://doi.org/10.2777/360325
Nelson, R. R. (Ed.). (1993). National innovation systems: A comparative analysis. Oxford University Press.
Relevant themes:
Public participation, Sustainable innovation, Environment, Climate action
Relevant tags: Social innovation, Technological innovation, Sustainability, Eco-innovation



















